SUAVE
«Aterciopelada, cálida, insustancial, adormecedora:
así es la sangre que escapa de mi herida.». FGR

Prólogo de Alexander Copperwhite (De amores y de lcoos)

Cada uno comienza lo que pretende describir con una frase original o histórica, y dada la importancia que he de otorgar a este trabajo, comienzo:

Érase una vez, una historia que englobaba muchas historias, donde el misterio sólo era superado por la acción y la intriga. Donde el miedo era superado por la sorpresa, y donde las palabras se transformaban en imágenes y estas en sueños, o quizás en pesadillas. Sus personajes, diversos y variopintos, de distintas épocas, diferentes momentos e inimaginables lugares, nos muestran a través de sus aventuras un mundo oscuro y olvidado, narrado únicamente por los grandes escritores del siglo pasado. Buscamos verdades que no existen, creemos en monstruos que viven en nuestra mente, descubrimos una narración que sorprende y entretiene. Como en aquellos relatos que ya no se escriben.

No es fácil comprender el porqué de las historias que se cuentan, igual que no es sencillo saber qué es el vivir. Dónde nos situamos y a dónde queremos llegar. ¿Es el amor una debilidad? ¿Puede un poema transformarse en prosa y narrar un drama? ¿Quién es ese que vive en nuestro interior? Cada relato, cada párrafo, cada línea, es un licor que uno quiere beber sin descanso y del cual es inevitable emborracharse.

Eso sí. Quien esté dispuesto a cruzar esta puerta; quien tenga el valor de levantar la tapa de la portada y desmigar estas páginas... que se prepare. Le aseguro que su corazón palpitará, que sus pupilas se dilatarán, que sentirá escalofríos e incluso que sonreirá y que, en parte, se identificará con algunos de sus personajes.

Lo sé,... porque yo lo sentí.

Alexander Copperwhite, 29 de junio de 2012.
Prólogo de la obra: De amores y de locos.


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