Inocente azul

Una intensa luz atravesó los cielos y fue a caer en el parque, detrás de los frondosos árboles que impedían seguir el desenlace de aquel colosal espectáculo. El formidable estruendo casi la deja sorda al chocar contra la tierra.

La niña, asustada, se bajó de su columpio, tomó con fuerza entre sus brazos la muñeca y el libro de cuentos que había dejado sobre la hierba, y llegó lo más rápido que pudo al lugar del impacto.

Allí estaba: un extraño ser, saliendo de una cápsula más extraña, aún, arrastrándose moribundo, lacerado por todas partes. Una brillante sangre azul salía de los cortes de su cara.

Ella fue raudamente a su encuentro.

—¡Que feo príncipe! —exclamó al verlo más de cerca.

Dio media vuelta y corrió a contarles a sus padres lo que había pasado.

© Federico G. Rudolph, 2012 - 2016.
Este relato forma parte de la obra: Cuentos poco conocidos Vol. I.