Gloria de Dios

Zarall, tallado a un lado del Arca de la Alianza, significa la muerte; Jabniel, en el otro costado, la compasión. Cuando el Pueblo de Dios abandonó el desierto, el Arca de la Alianza ya se había perdido en las arenas hacía, por lo menos, tres generaciones atrás. Muchísimo después, un arqueólogo que había decidido recorrer el camino del éxodo la desenterró del interior de una cueva a orillas de lo que fuera, alguna vez, un oasis. Cuando rompió los sellos, una luz cegadora lo aniquiló, y la muerte se extendió por el mundo.

La tradición afirma que solo la figura del primer querubín permanecía intacta.

© Federico G. Rudolph, 2016.
Este relato forma parte de la obra: De Ángeles, desde la Edición 2016.